La zona importa más que la categoría del hotel. Dormir cerca de una estación grande te ahorra tiempo y cansancio cada día.
Habitaciones pequeñas, limpias y bien situadas, casi siempre junto a una estación. Son la opción más práctica para la mayoría.
Posada tradicional con futón sobre tatami, cena kaiseki y, a menudo, baños termales. Reserva una noche en un entorno especial más que varias seguidas.
Útil para grupos y estancias largas. Revisa la distancia a la estación y las normas de la vivienda.
Es la opción más económica. Se paga con menos intimidad y poco espacio para el equipaje.
Una capital enorme. Elige base según el ambiente que busques.
Una ciudad más pequeña, donde conviene reducir traslados.
Comida, ocio nocturno y buenas conexiones con Kioto y Nara.
Una ciudad compacta, ideal para base de dos o tres noches.