Cómo ajustar el viaje
- Menos ciudades, más noches: cada cambio de hotel con niños cuesta más tiempo y energía que viajando solo.
- Máximo 2 actividades al día: una por la mañana y otra por la tarde, con una pausa de descanso a mediodía.
- Evita las horas punta en el transporte: el metro y los trenes urbanos se llenan mucho entre las 7:30 y las 9:30, y de nuevo a primera hora de la tarde noche.
- Fecha del viaje: el verano es muy caluroso y húmedo. Primavera y otoño son más cómodos para caminar.
- Jet lag: cuenta con un par de días de adaptación a la diferencia horaria, que es de 7 a 8 horas respecto a España.
Alojamiento
| Opción | Ventajas | Cosas a considerar |
|---|---|---|
| Hotel familiar | Habitaciones para 3 o 4 personas, desayuno incluido | Menos habituales; reserva con antelación |
| Apartamento | Cocina, lavadora y más espacio | Suele estar algo más lejos del centro |
| Ryokan | Experiencia tradicional, dormir en futón sobre tatami | Silencio en las zonas comunes; algunas posadas ponen límites de edad |
| Hotel de negocios | Económico y bien ubicado | Las habitaciones son pequeñas, a veces sin capacidad para 4 |
Comprueba siempre la capacidad máxima de la habitación y las políticas para niños, porque en algunos alojamientos se cuenta a cada niño como un adulto.
Qué hacer con niños
- Trenes: un viaje en shinkansen ya es una atracción en sí mismo. Hay museos dedicados a los trenes en Tokio y Nagoya.
- Parques temáticos: hay varios en Tokio y Osaka, con atracciones de distintos estilos.
- Acuarios y zoos: algunos muy destacados, como los de Osaka y Okinawa.
- Ciervos de Nara: una experiencia inolvidable para los pequeños, con las precauciones habituales.
- Museos interactivos: de ciencia, de robots o de animación, con actividades pensadas para niños.
- Parques y jardines: zonas de juego muy cuidadas y gratuitas en casi todas las ciudades.
- Tiendas de juguetes y gachapon: las máquinas de cápsulas con pequeñas figuras son una diversión barata.
Comer con niños
Hay muchas opciones adaptadas:
- Restaurantes de cinta transportadora: los niños eligen lo que ven pasar.
- Menús infantiles: muchos restaurantes y cadenas los ofrecen, con arroz, tempura, curry suave u hamburguesa.
- Tiendas de conveniencia: onigiri, bocadillos, fruta y yogur para cualquier momento.
- Platos que gustan a casi todos: udon, tonkatsu, yakitori, okonomiyaki y tamagoyaki (tortilla dulce).
Transporte con niños
En el metro y los trenes, los niños pequeños suelen viajar gratis o con descuento según su edad; consulta las condiciones de cada compañía. Las estaciones grandes tienen ascensores, aunque conviene localizarlos con antelación. En muchos servicios de shinkansen hay vagones con espacio reservado para cochecitos y salas de lactancia en estaciones principales.
Si viajas con cochecito:
- Elige uno ligero y plegable, fácil de subir en escaleras mecánicas o en tren.
- Evita horas punta.
- Mira la ubicación de los ascensores antes de salir de cada estación.
Salud y seguridad
- Japón es muy seguro, pero mantén a los niños cerca en zonas con mucha gente.
- Lleva una pequeña farmacia: termómetro, analgésico pediátrico y medicación habitual en su envase original. Consulta con tu médico antes de viajar y no administres dosis sin seguir la etiqueta o a un profesional.
- El seguro de viaje debe cubrir a todos los miembros de la familia.
- En verano, protección solar, gorra, hidratación y descansos en lugares con aire acondicionado.
Consejos prácticos
- Lleva juegos o libros para los trayectos largos.
- Aprovecha las habitaciones de cambio de pañales y salas de lactancia en estaciones y grandes almacenes.
- Enseña a los niños las normas básicas de etiqueta: hablar bajo en el tren, no correr en templos y no tocar lo que no es suyo.